Entre Puerto Vallarta y Manzanillo hay 200 kilómetros de costa de Jalisco que no son ni lo uno ni lo otro. Se llama Costalegre —el nombre oficial que le dio el estado en los años 80 para promover el turismo— y todavía no ha ocurrido del todo esa promoción. En parte por eso, sigue siendo una de las costas más interesantes de México.
No es perfecta. No tiene la infraestructura de Vallarta ni los precios de un destino de masa. Tiene algo mejor: playas que no reconocerás porque no aparecen en ningún folleto de aerolínea.
Qué es la Costalegre
La Costalegre corre por la costa sur de Jalisco, desde Cabo Corrientes (sur de Vallarta) hasta el límite con Colima. Los municipios principales son La Huerta, Cuautitlán de García Barragán y Casimiro Castillo.
La carretera federal 200 la recorre de norte a sur y es el hilo que conecta los pueblos y las desviaciones hacia las playas. Sin coche propio, moverse es más difícil pero no imposible.
Las playas: cuáles y cómo
Tenacatita: la más conocida de la Costalegre, aunque eso es relativo porque la mayoría de México no la conoce. Tiene una bahía grande y protegida, aguas relativamente tranquilas y un pueblo de pescadores en la orilla. El camino de acceso es un terracería de 8 km desde la carretera 200. En temporada seca (noviembre-mayo) pasa cualquier coche bajo; en lluvia necesitas algo con altura.
En Tenacatita los pescadores rentan kayaks y pueden llevarlos en lancha a explorar la laguna del estero interior. El precio se negocia en el momento, alrededor de $300-$500 pesos para un recorrido en grupo pequeño.
La anécdota triste de Tenacatita: en 2010 un desarrollador compró tierras ejidales y desalojó con violencia a quienes tenían ahí cabañas y servicios de playa. El conflicto legal tardó años y la playa volvió a ser accesible, pero el episodio redujo los servicios disponibles. Hoy hay puestos de mariscos básicos operando nuevamente.
Boca de Iguanas: a 3 km de Tenacatita, playa más larga con más sombra natural (palmeras). No tiene prácticamente ningún servicio. El Hotel Boca de Iguanas es el único alojamiento formal, con precios de ecohotel ($1,500-$2,500 pesos la noche). Para acampar, la playa es pública.
Careyes: la más famosa por razones opuestas —tiene el resort más exclusivo de la costa, el Club Med Ixtapa no, el Careyes propiamente dicho, con casitas de lujo y precios internacionales. La playa frente al resort es técnicamente pública pero el acceso práctico es complicado si no eres huésped.
La Manzanilla: el mejor equilibrio de la Costalegre para el viajero promedio. Pueblo de pescadores de verdad con cocodrilos en la laguna del estero (sí, cocodrilos de verdad que los locales conocen de nombre). Tiene hoteles pequeños de $500-$900 pesos la noche, restaurantes de mariscos con precios de pueblo (tostadas de camarón $60-$80 pesos, caldo $100-$150 pesos) y playa larga y tranquila.
Para ver los cocodrilos: el estero de La Manzanilla tiene una población de cocodrilo de río que vive ahí sin conflicto visible con los habitantes. En la tarde temprana los ves asoleándose en las orillas del estero. No es un espectáculo organizado, no hay guías ni entradas, simplemente caminas hacia el estero y los ves. Mantén la distancia.
Melaque y Barra de Navidad: técnicamente ya son los destinos más desarrollados de la costa y están en el municipio de Cihuatlán, más cerca de Manzanillo. Melaque tiene el carácter más de pueblo playero de la zona: una bahía grande, servicios básicos, restaurantes de palapa, precios accesibles. Barra de Navidad es la laguna separada del mar por una lengua de tierra con un hotel histórico (Grand Bay, que también tiene historia política interesante si te das a buscar).
Las tortugas: la temporada que nadie anuncia
La Costalegre es zona de anidación de tortugas marinas, principalmente la tortuga golfina. La temporada de anidación va de julio a diciembre. Los campamentos tortugueros más accesibles para el turista curioso están en Playa Teopa (cerca de Careyes) y en algunas playas de Tenacatita.
No hay tour organizado. Lo que hay: ejidos y comunidades que monitorean los nidos y en algunos casos permiten que visitantes observen las liberaciones de crías al amanecer o al atardecer. Para acceder a esto contacta a las autoridades municipales de La Huerta o pregunta directamente en los pueblos costeros sobre los campamentos activos.
Cómo llegar sin coche
Es complicado pero posible. Desde Guadalajara:
- Autobús ETN o Primera Plus a La Manzanilla o Barra de Navidad: $350-$500 pesos, 4-5 horas.
- Desde La Manzanilla o Melaque, los taxis locales pueden llevarte a las playas sin desarrollo por $100-$200 pesos de trayecto.
Con coche desde Guadalajara: Carretera 54 hacia Colima y luego 200 norte, o Carretera libre hacia Tepic y 200 sur. Son 4-5 horas dependiendo del destino.
Cuándo ir
Noviembre a abril: clima ideal, mar tranquilo, algunos servicios básicos disponibles. Mayo-junio: calor extremo, pocos turistas, precios bajos. Julio-octubre: lluvia frecuente, carreteras a playas más difíciles, pero también las tortugas.
Lo que no está aquí y no debería preocuparte
No hay vida nocturna. No hay nightclubs ni antros. Los restaurantes cierran a las 9 PM. Si buscas agitación, Vallarta está a 3 horas al norte.
Lo que sí hay: silencio en la playa al amanecer, pescado fresco del día, cielos sin contaminación lumínica para ver estrellas, y el tipo de costa que México tiene cada vez en menos lugares porque el desarrollo llega inevitablemente.
La Costalegre no va a durar igual para siempre. Ya hay proyectos de desarrollo anunciados para distintos puntos. La ventana de ir a como es ahora todavía está abierta, pero tiene fecha de vencimiento incierta.
[ ENCUESTA RÁPIDA ]