Tlaxcala es el estado más pequeño de México —4,016 km², menor que muchos municipios del norte— y es también uno de los más ignorados por el turismo nacional. Cuando la gente del centro del país piensa en destinos de fin de semana, Puebla aparece siempre; Tlaxcala, que queda a 20 minutos de Puebla, casi nunca.
El estado tiene cosas que ningún otro tiene: la zona arqueológica de Cacaxtla con murales prehispánicos en rojo, azul y negro extraordinariamente bien conservados, el primer monasterio del continente americano, los murales históricos de Desiderio Hernández Xochitiotzin en el Palacio de Gobierno que tardaron 27 años en terminarse, y una producción de mezcal de agave silvestre que no aparece en ninguna guía turística convencional.
Todo eso cabe en un día bien organizado desde CDMX, o en un fin de semana pausado.
Cómo llegar desde CDMX
Por autobús: Los autobuses de la línea ATAH salen de TAPO hacia Tlaxcala capital. El trayecto dura aproximadamente dos horas. Boleto: $120-$160 pesos. También hay servicios de ADO con boleto alrededor de $180-$220 pesos.
Por carretera: Si manejas, la autopista CDMX-Puebla y luego desviación en San Martín Texmelucan hacia Tlaxcala. Son dos horas en buen tráfico.
La ciudad de Tlaxcala capital —que es donde queda el zócalo, el palacio, el monasterio— es pequeña. Se recorre caminando.
La capital de Tlaxcala: el zócalo y el palacio
El Zócalo de Tlaxcala —la Plaza de la Constitución— es uno de los más bonitos del país aunque nadie lo diga. Tiene portales en tres lados, kiosco central, y la dimensión de una ciudad que no creció demasiado. No hay edificios altos alrededor, solo construcciones coloniales de uno y dos pisos.
El Palacio de Gobierno ocupa el lado norte del zócalo y tiene en su interior los murales de Desiderio Hernández Xochitiotzin —un pintor tlaxcalteca que empezó los murales en 1966 y los terminó en 2000, treinta y cuatro años de trabajo. Los murales narran la historia completa de Tlaxcala desde el período prehispánico hasta el siglo XX: la alianza con los españoles, la Conquista, la Colonia, la Independencia. Son murales del mismo nivel técnico que los del Palacio Nacional de Rivera pero están en Tlaxcala, entonces nadie los menciona.
Acceso al Palacio de Gobierno: gratuito. Martes a domingo.
La alianza de Tlaxcala con Hernán Cortés —que fue determinante para la caída de Tenochtitlan— es uno de los temas más complejos de la historia de México. Los tlaxcaltecas tenían conflicto con los mexicas desde antes de la llegada de los españoles y vieron en la alianza con Cortés la oportunidad de derrotar al poder mexica que los tenía en guerra. Los murales de Hernández Xochitiotzin muestran esa ambigüedad sin esconderla.
El Ex-convento y Capilla Real de San Francisco
A media cuadra del zócalo. El convento franciscano de Tlaxcala fue fundado en 1524 —el mismo año que llegaron los primeros franciscanos a México— y es el primer convento cristiano construido en el continente americano. O uno de los primeros tres, dependiendo de cómo se cuente. El punto es que es antiguo de verdad: tiene cinco siglos.
La Capilla Abierta, adyacente al convento, fue construida para evangelizar en espacios abiertos porque los indígenas tlaxcaltecas no estaban acostumbrados a los espacios cerrados de culto. Es arquitectura de transición entre dos formas de entender el espacio religioso.
Entrada: gratuita. La misa de las 7 am es a la que van los vecinos del barrio, no los turistas.
El Museo Regional dentro del convento tiene piezas arqueológicas de la región y documentos de la historia colonial tlaxcalteca. Entrada: $30-$50 pesos.
Cacaxtla: los murales prehispánicos más vívidos de México
Cacaxtla queda a 25 km de Tlaxcala capital, hacia el sur. Se llega en combi desde la Central de Autobuses de Tlaxcala —colectivo a San Miguel del Milagro, que pasa por Cacaxtla. Precio: $25-$35 pesos. Tiempo: 30-40 minutos.
La zona arqueológica de Cacaxtla es del período Epiclásico (650-900 d.C.), posterior a Teotihuacán pero anterior al período azteca. Lo que hace único a Cacaxtla es la conservación de sus murales originales: pinturas en azul maya, rojo, negro y crema sobre las paredes de los palacios que muestran guerreros jaguar y guerrero águila, figuras de maíz, representaciones del cosmos maya-olmeca-tlaxcalteca.
Los murales están techados para protegerlos y tienen iluminación artificial. El Mural de la Batalla —que muestra guerreros jaguar derrotando a guerreros pájaro sobre fondo azul— es el más famoso y más completo. El Mural del Hombre Pájaro tiene una figura a tamaño natural que combina elementos humanos, de pájaro y de serpiente.
Entrada: $95 pesos. El mismo boleto incluye acceso a Xochitécatl, otra zona arqueológica que está a 800 metros de Cacaxtla —pirámide de planta circular de Tlaloc y altar con esculturas.
El mezcal tlaxcalteca que nadie conoce
Tlaxcala tiene producción de mezcal de agave silvestre —principalmente agave salmiana y otras variedades del altiplano— que no aparece en las listas de mezcal de los bares de la Condesa. Los productores son pequeños, muchos no tienen certificación de la marca colectiva porque los trámites y costos los hacen inaccesibles.
El mercado de artesanías de Tlaxcala capital, y algunas tiendas en el centro, venden mezcal de productores locales a $180-$350 pesos el litro. No tiene etiqueta elegante. Pero si encuentras uno de productores de San Pablo Apetatitlán o de Muñoz de Domingo Arenas —hay pequeños productores en esas comunidades— estás bebiendo algo que no existe en ningún otro lugar.
La forma de encontrarlo: preguntar en el mercado o en las tiendas de abarrotes del centro de Tlaxcala por mezcal local. No el de exportación, el de producción local.
Qué comer en Tlaxcala
El Mercado Municipal de Tlaxcala: En la calle Juárez, dos cuadras del zócalo. Tiene fondas de comida tlaxcalteca: el mole prieto —versión tlaxcalteca del mole negro, con más chile y menos chocolate que el poblano— el mole de Tlaxcala —que es diferente del poblano en la combinación de chiles— y los mixotes —carne de borrego o de pollo marinada en chile y especias, envuelta en piel de maguey y cocida al vapor.
Un mixote de borrego en el mercado con arroz y frijoles: $90-$120 pesos.
Las chalupas tlaxcaltecas —que son similares a las poblanas pero con variante regional en la salsa— en los puestos del mercado: $10-$15 pesos cada una.
Pulque en Tlaxcala: Tlaxcala está en el altiplano magueyero de México —la zona donde el maguey pulquero crece de forma natural— y tiene pulquerías que son parte del paisaje cultural del estado. El pulque en Tlaxcala se llama octli y hay variedades locales de maguey que dan sabores distintos al del pulque del Estado de México o de Hidalgo.
En el mercado o en pulquerías del centro: jarra de pulque natural $30-$45 pesos.
Itinerario para un día desde CDMX
- 7 am: Salida de TAPO hacia Tlaxcala
- 9 am: Llegada a Tlaxcala capital. Desayuno en el mercado
- 10 am-12 pm: Zócalo, Palacio de Gobierno (murales), exconvento de San Francisco
- 12 pm-1 pm: Combi a Cacaxtla
- 1 pm-3 pm: Zona arqueológica de Cacaxtla y Xochitécatl
- 3 pm-4 pm: Combi de regreso a Tlaxcala. Comida en el mercado
- 4 pm-5 pm: Mezcal y mercado de artesanías
- 5 pm: Autobús de regreso a CDMX, llegada aproximada 7-8 pm
Presupuesto para el día
- Transporte CDMX-Tlaxcala ida y vuelta: $240-$320 pesos
- Combi a Cacaxtla ida y vuelta: $50-$70 pesos
- Entradas arqueológicas (Cacaxtla+Xochitécatl): $95 pesos
- Desayuno y comida: $200-$250 pesos
- Mezcal local (compra opcional): $200-$350 pesos
Total sin compras: $585-$735 pesos para el día
Tlaxcala es el estado que se queda fuera de los itinerarios no por falta de cosas sino por falta de fama. Eso es exactamente lo que lo hace interesante: los murales de Cacaxtla están conservados en condiciones mejores que muchos de los sitios más visitados porque van menos personas. El Palacio de Gobierno de Tlaxcala se puede recorrer sin empujones. El mercado tiene precios de pueblo, no de destino turístico.
Para quien conoce Puebla, Cholula, Teotihuacán y Oaxaca y busca la siguiente capa del centro de México: Tlaxcala es esa capa.
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