Campeche es el secreto mejor guardado del sureste de México y eso es una combinación de injusticia y oportunidad. Injusticia porque la ciudad tiene Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, murallas del siglo XVII intactas, una arquitectura colonial de colores que supera visualmente a cualquier otra ciudad costera de México, una gastronomía única y prácticamente ningún turista. Oportunidad porque si vas ahora, tienes todo eso para ti.
La pregunta que siempre me hacen cuando hablo de Campeche es “¿por qué no va nadie?”. No lo sé del todo. Quizás es que está en el camino de ninguna parte turística obvia: ni es Mérida ni es Palenque ni tiene playa de resort. Quizás es que el marketing turístico del estado de Campeche es históricamente débil. Quizás es que la gente que descubre Campeche prefiere no hablar demasiado de ella.
La ciudad amurallada
Campeche fue el primer puerto del Golfo de México donde los españoles se instalaron de forma permanente, en 1540. Como consecuencia, fue también uno de los más atacados por piratas: los filibusteros que en los siglos XVII y XVIII hacían de la región del Caribe una zona de saqueo permanente.
La muralla que rodea el centro histórico de Campeche fue construida entre 1686 y 1704, después de que los piratas de Lorencillo —el corsario más temido del Golfo— saquearan y destruyeran la ciudad en 1663. La muralla de piedra de dos metros y medio de grosor, con ocho baluartes en las esquinas, transformó a Campeche en una ciudad fortaleza.
Hoy la muralla está prácticamente completa y es caminable. Puedes hacer el recorrido perimetral del centro histórico caminando sobre o al pie de la muralla en menos de dos horas. Los baluartes son visitables —algunos tienen museos dentro (entrada 50-70 pesos), otros están abiertos como miradores gratuitos.
Baluarte de Santiago: tiene un jardín botánico de plantas nativas del sureste dentro del foso. Entrada gratuita. Las mañanas tempranas tienen pájaros.
Baluarte de San Carlos: museo de la Ciudad de Campeche con historia colonial y piratas. Entrada 50 pesos. El sótano tiene la celda original donde se encerraba a los prisioneros del puerto.
Baluarte de Soledad: el más grande. Tiene el Museo de las Estelas Mayas con piezas del sitio de Edzná. Entrada 50 pesos. Las estelas de piedra tienen relieves mayas en buen estado de conservación.
El centro histórico: los colores que no esperabas
El centro histórico de Campeche tiene edificios coloniales de los siglos XVII y XVIII pintados en una paleta de colores que ninguna otra ciudad mexicana repite: amarillo, verde aguamarina, terracota, azul celeste, ocre. No son colores puestos para turistas. Es la tradición colonial de pintar con pigmentos minerales locales que en Campeche eran diferentes a los disponibles en otras ciudades.
El resultado es que caminar por el centro de Campeche —por la calle 59, por la 57, por la 55— es como estar en una ciudad del Caribe del siglo XVIII que de alguna manera sobrevivió intacta. La escala de los edificios es humana: dos pisos máximo, portales en planta baja, balcones con barandales de hierro forjado.
La catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción en el zócalo fue construida entre 1650 y 1760. Es la catedral más antigua de la península de Yucatán. No es grandiosa. Es sólida, con las torres cuadradas características del estilo colonial del sureste.
La gastronomía: lo más ignorado de Campeche
La cocina de Campeche es marítima, y eso hace que sea completamente diferente a la cocina yucateca aunque estén en el mismo estado. El estado de Campeche tiene la flota pesquera más importante del Golfo de México. Lo que eso significa en el plato: camarón, cangrejo moro, pampano, sierra, pulpo y el pan de cazón, que es el platillo más representativo de la ciudad.
Pan de cazón: no es exactamente pan. Son tortillas de maíz bañadas en frijol negro, con carne de cazón (un tiburón pequeño deshebrado) y bañadas en salsa de jitomate y chile habanero. Se sirven empiladas, como lasaña de tortilla. Es un plato único de Campeche. No existe igual en ninguna otra parte de México.
Dónde comerlo: en el mercado principal de Campeche (a tres cuadras del zócalo, Calle 53) hay fondas que sirven pan de cazón desde las 8 AM. Precio: 80-120 pesos por plato.
El camarón del Golfo: el camarón de Campeche es diferente al del Pacífico —más firme, más salado, de sabor más pronunciado. Los coctelones de camarón en los restaurantes del malecón son honestos y bien ejecutados. Precio: 150-200 pesos por coctelón grande.
Restaurante La Pigua: el restaurante de mariscos más reconocido de Campeche. No es barato (platos de 200-350 pesos) pero la cocina es de nivel y el ambiente en el patio interior de la casa colonial es difícil de superar. Vale la comida de día especial si el presupuesto lo permite.
El malecón: el paseo que hace sentido al mar
El malecón de Campeche corre a lo largo del Golfo de México frente al centro histórico. No hay playa —el Golfo en esta zona tiene poca pendiente y el oleaje es mínimo, así que el acceso al agua desde el malecón es limitado. Lo que hay es un paseo de varios kilómetros con vistas al Golfo y a los barcos de la flota pesquera.
Los atardeceres desde el malecón son algunos de los más fotogénicos del sureste: el sol cae directamente sobre el agua del Golfo en la dirección oeste. La combinación de los colores del atardecer con las paredes coloniales del centro histórico visible al este es el tipo de imagen que justifica llevar cámara.
Cómo llegar
Desde Mérida: ADO directo, 2 horas, 300-380 pesos. Salidas frecuentes todo el día.
Desde CDMX: vuelo directo de Aeroméxico o Vivaaerobus, 2 horas de vuelo. El aeropuerto de Campeche está a 10 minutos del centro. Taxi: 100-150 pesos. No hay metro ni tren.
Desde Villahermosa (Tabasco): 3.5 horas por carretera, ADO. 300-400 pesos. Esta ruta es para quienes van o vienen de Palenque.
Dónde hospedarse
El centro histórico tiene varios hoteles en casas coloniales. Los precios son significativamente más bajos que hoteles equivalentes en Mérida o Valladolid:
- Hostal en casa colonial: 250-400 pesos dormitorio, 600-900 pesos habitación privada.
- Hotel boutique en casa colonial: 1,200-2,000 pesos por noche. Hay tres o cuatro opciones bien ejecutadas con patios interiores y decoración de época.
El centro histórico de Campeche es completamente caminable. Hospedarse en el centro permite moverse a pie a todos los puntos de interés.
El sitio arqueológico de Edzná
A 55 km de Campeche está el sitio arqueológico de Edzná, uno de los más importantes del estado. La entrada cuesta 80 pesos. El Edificio de los Cinco Pisos —una pirámide de cinco plataformas superpuestas, única en Mesoamérica— es la estructura principal. El sitio tiene poca afluencia y está en buen estado de conservación.
Tour desde Campeche: hay agencias locales que ofrecen el recorrido por 300-400 pesos incluyendo transporte. En auto rentado: la carretera es directa y en buen estado.
Campeche no necesita ser descubierta. Solo necesita ser visitada. Y mientras la mayoría siga yendo directo a Mérida y Valladolid y dejando Campeche para otro viaje que nunca llega, los que sí van van a tener una de las ciudades coloniales más bellas de México prácticamente para ellos solos.
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