Viví y trabajé desde Oaxaca durante dos meses y medio. Es la ciudad que más recomendaría para trabajar en remoto en México si el internet fuera más confiable. Esa es la frase que resume todo, y desde ahí quiero explicar el resto.
Por qué Oaxaca y no otro lugar
Antes de hablar del trabajo remoto específicamente, hay que mencionar lo que hace que Oaxaca sea Oaxaca: la comida, la cultura, el clima y la escala humana de la ciudad. Son cosas que afectan tu calidad de vida cuando estás viviendo en un lugar, no solo visitándolo.
La comida en Oaxaca es genuinamente extraordinaria y genuinamente accesible. Puedes comer en el mercado 20 de Noviembre o en el Benito Juárez por 70-100 pesos un almuerzo completo. Los tlayudas, el tasajo, los tamales oaxaqueños, el mole negro, el chocolate local, el mezcal de patio: esto no es exageración de blog de viajes, es parte de tu vida cotidiana cuando vives ahí.
El clima de octubre a mayo es casi perfecto: días cálidos (22-27 grados), noches frescas, cielo azul. La lluvia de junio a septiembre complica el clima y el internet.
La ciudad es caminable. El centro histórico tiene todo lo que necesitas en un radio de 20-30 cuadras. No necesitas carro ni transporte frecuente para la vida diaria.
El internet: lo que hay que saber antes de firmar renta
Aquí viene la parte que muchos blogs suavizan porque no quieren desanimar a nadie. El internet en Oaxaca tiene dos problemas reales:
1. Los cortes de luz. Oaxaca tiene cortes de energía eléctrica con una frecuencia que no es de vez en cuando sino de varias veces por semana en temporadas malas. Pueden durar desde 20 minutos hasta varias horas. Cuando se va la luz, se va el internet, aunque tengas el mejor plan de fibra óptica del mundo. No hay mucho que hacer contra esto excepto tener datos móviles de respaldo y adaptarte a trabajar sin internet cuando sucede.
2. La cobertura de fibra es incompleta. Hay fibra en Oaxaca, principalmente de Telmex y algunos ISP locales, pero no cubre todo el centro histórico con la misma calidad. En algunas calles y edificios históricos, el cableado es viejo y la velocidad real no coincide con la contratada. Antes de rentar cualquier departamento, prueba el internet en hora pico (10 AM - 2 PM) y en la noche (7-10 PM).
La solución que usé: plan de Telcel con 40-50GB de datos al mes (cuesta entre 300 y 500 pesos según el plan) como respaldo constante. Cuando se va la luz o el internet del departamento, cambio al hotspot del celular y sigo trabajando. Funciona para trabajo normal pero es insuficiente si tienes videollamadas largas.
Los cafés que sí funcionan para trabajar
Los cafés del centro histórico que enfrentan el Zócalo o la calle Macedonio Alcalá son hermosos pero no son para trabajar. Son para turismo, no tienen política implícita de trabajo remoto y los enchufes son casi inexistentes.
Los cafés que realmente funcionan para trabajo están en Jalatlaco y en las calles más residenciales del centro. Busca cafés que tengan mesas largas o barra con sillas altas, enchufes visibles en la pared, WiFi con contraseña visible, y que no sean cafés de especialidad orientados completamente al ritual del café sino más al trabajo.
En Oaxaca hay una cultura creciente de cafés con trabajo remoto en mente, especialmente desde la pandemia. No son muchos, pero existen y son buenos. La clave es llegar antes del mediodía porque los enchufes se ocupan rápido.
Gasto estimado en café: 80-150 pesos por sesión de trabajo de 3-4 horas.
Los coworkings en Oaxaca
Oaxaca tiene coworkings, pero son pocos y algunos cambian frecuentemente. La oferta no es tan amplia como en CDMX o Playa del Carmen.
Lo que existe en general:
- Coworkings pequeños dentro de hostales o hoteles boutique que abren sus espacios a no huéspedes.
- Espacios de trabajo compartido independientes en el centro o en barrios como Reforma.
- Algunos bares y restaurantes que en horario de oficina permiten trabajo remoto.
Precios aproximados: 200-350 pesos por día, 1,200-2,000 por semana, 3,000-4,500 por mes. Menos opciones que en otras ciudades, pero los que existen son adecuados.
El presupuesto real de un mes en Oaxaca
Esto con base en lo que gasté realmente:
Renta: un cuarto en departamento compartido en centro histórico o Jalatlaco: 5,500-8,000 pesos. Un estudio o departamento privado pequeño: 8,000-13,000 pesos. Si quieres algo más espacioso o en una casa con jardín en barrios como Reforma o Xochimilco: 10,000-15,000 pesos.
Comida: si comes en mercados y preparas desayunos en casa: 5,000-7,000 pesos al mes. Si mezclas mercado con algún restaurante ocasional: 7,000-10,000. Si sales a restaurantes con frecuencia: 12,000-18,000 (sí, los restaurantes de Oaxaca de buen nivel no son tan baratos como parecen desde afuera).
Internet y datos: 200-350 pesos de plan Telmex/Telcel de respaldo más lo que incluya el departamento.
Coworking o cafés: 2,500-4,000 pesos si usas coworking mensual, o 1,500-2,500 si trabajas principalmente en cafés.
Transporte: casi cero si vives en el centro. Los taxis a donde no llegas caminando cuestan 40-70 pesos.
Total mensual razonable: 18,000-27,000 pesos para vivir bien sin excesos. Es menos que CDMX o Playa para un nivel de vida similar o mejor en muchos sentidos.
Lo que Oaxaca tiene que ninguna otra ciudad del país tiene
La comunidad de artistas y creadores. No en el sentido turístico de comprar artesanías, sino en el sentido de que Oaxaca tiene una densidad inusual de personas que hacen cosas interesantes: diseñadores, fotógrafos, escritores, músicos, cocineros investigadores. Quedarte meses en Oaxaca te conecta con esta red si te dejas.
Los mercados. No como atracción turística sino como forma de vida. Ir al mercado Sánchez Pascuas o al de Etla los viernes se vuelve parte de tu semana. Compras mejor, comes mejor, entiendes el ritmo real de la ciudad.
El mezcal. No como bebida de moda sino como cultura local con raíces reales. En Oaxaca puedes conocer productores, visitar palenques en los Valles Centrales y entender el producto de una manera que no ocurre en ningún otro contexto.
Los problemas que no son el internet
Hay otros aspectos de vivir en Oaxaca que no son obvios desde afuera:
La altitud. Oaxaca está a 1,550 metros sobre el nivel del mar. No es La Paz ni Potosí, pero los primeros días de hacer ejercicio o caminar mucho notas la diferencia. Se adapta en una semana.
El ruido. Las fiestas comunitarias, los torneos de básquetbol en el Zócalo (que terminan tarde), las bandas de música en festividades: Oaxaca no es silenciosa. Si necesitas silencio absoluto para trabajar, o vives lejos del centro o compras buenos audífonos con cancelación de ruido.
La temporada turística. Diciembre y julio-agosto, Oaxaca se llena. Los precios de restaurantes y algunas rentas suben, los sitios populares se llenan de turistas y el ambiente cambia. Guelaguetza en julio es extraordinario de ver pero la ciudad está saturada.
Mi recomendación final
Si puedes ir a Oaxaca entre octubre y mayo, con plan de datos móviles robusto y expectativas realistas sobre el internet, es probablemente la mejor ciudad de México para vivir un mes largo como nómada. No porque sea la más eficiente o la más barata, sino porque la calidad de vida cotidiana (la comida, el entorno, el clima, la cultura accesible) es tan alta que compensa las complicaciones de conectividad.
Es la ciudad donde más fácil se me hizo separar las horas de trabajo de las horas de vida, que al final es el reto más difícil del trabajo remoto.
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