Casi nadie va a Tepic para quedarse en Tepic. La capital de Nayarit es para la mayoría un punto de paso: el aeropuerto más cercano a Sayulita, la ciudad donde tomas el autobús a San Blas o a Mazatlán. Se detienen unas horas, llenan el tanque, y siguen.
Eso es un error. No un error grave —Tepic tampoco es Guadalajara ni Oaxaca— pero sí el tipo de error que hace que te pierdas la colección de arte huichol más importante del estado, el mercado de mariscos más honesto del occidente, y el birote estilo Tepic que ninguna guía de viajes documenta.
Quién va a Tepic de verdad
La gente que vive en Nayarit. Comerciantes de la sierra que bajan a la capital cada semana. Estudiantes de la Universidad Autónoma de Nayarit. Y viajeros que llegan tarde a Sayulita o salen temprano y tienen un día extra.
Yo era de los últimos —llegué un lunes al mediodía, el siguiente autobús a Puerto Vallarta era el martes temprano, y tenía la tarde y la noche en Tepic sin plan.
El centro histórico: menos de una hora para lo esencial
Tepic tiene un centro histórico compacto y caminable. El zócalo tiene una catedral neogótica del siglo XIX que parece estar en algún lugar de Europa —dos torres estilizadas de piedra gris que contrastan con el verde del jardín.
El palacio de gobierno al lado del zócalo tiene murales. No son los murales más impresionantes de México, pero documentan la historia de Nayarit con honestidad, incluyendo las guerras Coras y la historia de los pueblos indígenas de la sierra.
Una vuelta por las calles del centro —portales, edificios del siglo XX, algunas joyerías y tiendas de ropa— toma unos 45 minutos.
El Museo Regional de Nayarit: la razón de parar aquí
El Museo Regional de Nayarit tiene dos colecciones que valen específicamente:
Arte huichol (Wixáritari)
Los huicholes de Nayarit y Jalisco producen una de las tradiciones artísticas más reconocidas del mundo: chaquiras de vidrio incrustadas en cera de abeja sobre madera, formando patrones geométricos y figuras de animales y deidades. Las piezas del museo incluyen desde objetos rituales hasta cuadros de hilo grandes de dos metros por dos metros.
Las obras del museo son históricas —del siglo XX y algunas anteriores— más difíciles de ver en cualquier otro lugar. El arte huichol que se vende en los mercados turísticos de la costa es versión comercial de esto. El museo muestra el contexto ritual y cosmológico de las piezas.
Entrada al museo: gratuita o con cuota mínima (20-30 pesos).
Figuras de barro de Nayarit
Nayarit es famoso en arqueología por sus figuras de barro prehispánicas —escenas de vida cotidiana, grupos de personas en ceremonias, animales. El estilo es naturalista y expresivo, completamente diferente al arte azteca o maya. Las figuras representan bodas, entierros, baladas de pelota, personas enfermas siendo curadas.
Son fascinantes precisamente porque no son monumentales. Muestran la vida ordinaria de una cultura que desapareció y cuya vida ordinaria era tan humana como la nuestra.
El mercado: mariscos en tierra firme
El Mercado Emilio Carranza de Tepic tiene una sección de mariscos que para estar en una ciudad de interior es impresionantemente bien surtida. Nayarit tiene costa —San Blas está a menos de una hora— y los mariscos llegan frescos a Tepic diariamente.
Desayuné en una fonda del mercado: caldo de camarón con un litro de caldo claro, camarones enteros, jitomate, cilantro. 90 pesos. El señor de al lado pidió cóctel de ostión. Le cobran 75 pesos por seis ostiones con limón y Valentina.
Lo que no esperaba: el ambiente del mercado de Tepic es de ciudad real —gente de negocios comiendo rápido, familias comprando para la semana, señoras regateando el precio del cilantro. No está orientado al turismo en absoluto.
El birote de Tepic
El birote es el pan tipo bolillo de corteza dura que se usa para las tortas del occidente de México —la torta ahogada de Guadalajara tiene birote. Tepic tiene su propia variación: más denso, con más corteza, diferente al tapatío.
En las panaderías del centro (hay varias, preguntar por “panadería de birote”) venden el pan recién salido del horno en las mañanas. Un birote: 6-8 pesos. Con mantequilla y café negro de la cafetería de al lado: el desayuno más simple y más satisfactorio del viaje.
La Loma de la Cruz
A unos 15-20 minutos a pie del centro hay una loma con una cruz y un mirador desde el que se ve la ciudad. No es espectacular —Tepic es una ciudad de tamaño mediano sin paisaje dramático— pero da perspectiva del espacio y, en día despejado, se ve la silueta del Volcán San Juan.
El camino de subida tiene una pequeña área de ejercicio al aire libre donde en las mañanas va gente local a caminar. Me pasé 15 minutos ahí por accidente, siguiendo a alguien que parecía saber a dónde iba.
Cómo moverse en Tepic
El centro es caminable. Para ir al museo, que está a unos 10 minutos del zócalo, también se puede caminar. Hay taxis para lo demás —el precio base ronda los 50-70 pesos para trayectos dentro del centro.
Hospedaje en Tepic
Si te quedas una noche (o si llegas tarde y sales temprano a la costa):
- Hotel Altamar: en el centro, cuartos desde 550-700 pesos. Funcional, sin glamour.
- Hotel Sierra de Alicia: más básico, 400-500 pesos. Lo que necesitas si solo es para dormir.
- Opciones cercanas al aeropuerto: si tienes vuelo temprano, hay hoteles en los alrededores del aeropuerto desde 600 pesos.
Cuánto gasté en Tepic (un día)
- Comidas (desayuno mercado + comida + café): 230 pesos
- Museo: 25 pesos
- Taxis: 120 pesos
- Pan y café: 40 pesos
- Varios: 80 pesos
- Total: 495 pesos
El argumento para hacer escala en Tepic
Si vuelas a Puerto Vallarta y de ahí vas a la Riviera Nayarit, o si tomas autobús hacia cualquier punto de la costa de Nayarit, Tepic es inevitable o casi inevitable como punto de paso.
La diferencia entre pasar por Tepic en 2 horas y pasar 8-12 horas es: el museo Huichol, el mercado de mariscos, el birote, y haber entendido algo de la capital del estado que organiza la región donde vas a pasar tu vacación.
No es cambiar el destino. Es añadirle capa.
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