Si le preguntas a alguien qué convento colonial mexicano del siglo XVI es el más impresionante, probablemente mencionen el de Acolman, o el de Huejotzingo, o el de Cholula. Actopan casi nunca aparece en esa conversación. Y es un error, porque el convento agustino de San Nicolás de Tolentino en Actopan es de los más grandes, mejor conservados y más visualmente poderosos del país.
La razón por la que no aparece: Actopan no tiene aeropuerto, no tiene playa, y no tiene el marketing que tiene Tepoztlán.
Cómo llegar
Desde CDMX: De la Central del Norte salen autobuses a Actopan directos. El trayecto dura aproximadamente 1.5-2 horas. Costo: 140-170 pesos. Hay también ruta combinada pasando por Pachuca (si ya estás ahí) —de Pachuca a Actopan son 35 minutos en combi.
Es uno de esos destinos perfectos para combinarlo con Tula, Huasca o Pachuca si tienes más de un día en la región.
El convento de San Nicolás: lo que te espera
El convento fue construido entre 1546 y 1580 por la orden agustina. En el siglo XVI, los agustinos construyeron conventos monumentales en el centro de México como parte de la evangelización —Actopan es uno de los más grandes de todos.
La fachada principal es plateresca —ornamentada, densa, con relieves que combinan elementos europeos y algunos elementos indígenas que los canteros locales introdujeron sin que nadie lo notara o sin que nadie lo impidiera. Hay que mirar con atención para encontrar las serpientes entre los motivos renacentistas.
La capilla abierta, a un costado del convento, es de las más grandes de México. En el siglo XVI se usaba para evangelizar a los indígenas al aire libre —miles de personas podían escuchar misa desde el atrio. La escala de ese atrio hoy sigue impresionando: para un pueblo del tamaño de Actopan, la proporción es desproporcionada de manera deliberada.
Murales del siglo XVI: El interior del convento tiene pinturas murales al fresco que datan de la época de construcción. Técnica europea, temas religiosos, pero con elementos visuales que los artistas indígenas que las ejecutaron incorporaron de su propia tradición. Los murales en el corredor del claustro están entre los mejor conservados de ese período en el país.
Entrada al convento: gratuita o con cuota mínima (varía, generalmente 20-30 pesos si cobran). El cuidador del convento que encontré era un señor mayor que llevaba décadas ahí y me explicó los murales con más detalle que cualquier guía profesional que haya contratado. Le di 100 pesos de propina —no lo pedía.
El pueblo: la barbacoa que vale el desvío
Actopan es la capital de la barbacoa en Hidalgo. La preparación local es con borrego envuelto en pencas de maguey y cocido en hoyo durante toda la noche. Es diferente a la barbacoa de res que se come en otras partes del país —más grasosa, más intensa, más profunda.
El mercado del pueblo el fin de semana tiene puestos de barbacoa desde las 7-8 de la mañana. Yo llegué a las 9 y ya había cola en el puesto más popular —una señora con cartel escrito a mano que decía “Barbacoa de borrego preparada desde el viernes”. Tres tacos con consomé: 70 pesos.
El consomé es el caldo en que se cocina la carne —se sirve en vaso con garbanzos, arroz y epazote. En Actopan lo dan gratis con los tacos. En CDMX lo cobran aparte.
El ex convento como museo
Parte del edificio del convento funciona como museo regional de Hidalgo. Hay piezas arqueológicas de la zona, documentos coloniales, y una sala dedicada a la historia de la evangelización agustina en la región.
Lo que más me impactó: una maqueta que reconstruye cómo se veía el convento en el siglo XVI —con sus jardines, huertos, y la comunidad indígena construyendo alrededor. El museo contextualiza lo que estás viendo con una claridad que agradeces.
Más qué ver en Actopan
El pueblo tiene también:
- El acueducto histórico: restos de un sistema de agua colonial que llegaba desde los cerros. Se ven algunos arcos sobre las calles del centro.
- El cementerio: suena extraño, pero el panteón de Actopan tiene tumbas con nichos pintados y decorados que son pequeñas obras de arte populares. Muchas mexicanas tienen esa tradición.
- La plaza y el mercado: el mercado entre semana es completamente local —abarrotes, verduras, ropa. El fin de semana se amplía con artesanías de ixtle (fibra de maguey) que son características de la región.
Dónde comer y dónde dormir
Comer: el mercado es la mejor opción para desayuno y comida. Hay también restaurantes en el centro —menú del día alrededor de 100-120 pesos. El caldo de pollo y el mole rojo son platos recurrentes en el menú de las fondas.
Dormir: hay hoteles modestos en el centro de Actopan desde 400-500 pesos la noche. Nada especial, pero funcional si quieres quedarte para explorar la región al día siguiente. Muchos viajeros hacen Actopan como excursión de un día desde Pachuca o incluso desde CDMX.
Presupuesto de un día
- Autobús CDMX-Actopan ida y vuelta: 320 pesos
- Entrada convento (si cobran): 25 pesos
- Desayuno (barbacoa y consomé): 70 pesos
- Comida en fonda: 110 pesos
- Propina guía y cuidador: 100 pesos
- Varios: 80 pesos
- Total: 705 pesos
Por qué Actopan no está en los itinerarios
No tengo una respuesta clara. El convento es objetivamente extraordinario —tiene todo lo que tiene Acolman o Tepochtitlán y en mejor estado de conservación. La barbacoa es de las mejores que he comido en la región. El acceso desde CDMX es directo.
Quizás es simplemente que nadie escribió el artículo suficientemente convincente todavía.
Considera este el intento de remediarlo.
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